Hace alrededor de dos meses o tres, sufrí una luxación de hombro durante un partido en el equipo de Deportivo Anaya (El equipo familiar), y tuve que pasar tiempo sin jugar.
Ahora que volví a la actividad futbolera, decidimos crear entre varios compañeros de la Universidad un equipo de futbol rápido, al que denominamos ridículamente "Tu papá", ya que suponíamos que era gracioso conjugar con ese nombre.
Durante el segundo partido, justo cuando iniciaba el 3er cuarto, me sentí karateca y me lancé con una patada voladora para tapar un tiro de un delantero contrario, desgraciadamente, al caer con el pié izquierdo, éste se torció haciendo que mi tobillo casi tocara el suelo (tomando en cuenta que estaba pisando con toda la planta...) Y pues, resulté con una lesión de torcedura de tobillo que me dejará otro mes sin jugar...
De plano creo que el futbol no es lo mío. Jajajaja... Pero no me importa, seguiré jugando en cuanto me recupere y espero no lesionarme de nuevo.
Ya me cansé de ser siempre un lesionado mas de mis equipos. Voy a ser fuerte como la roca..!!
(¬¬)u (Eso es soñar..)
En fin....Esa es la triste historia de mi defectuoso cuerpecito desarmable... (lloren conmigo...!!)
Buuuuuuuuuuuaaaaaaaaaa...!!!!



